martes, 17 de febrero de 2009
jueves, 12 de febrero de 2009
Invasión a uno mismo
Mientras más pienso
no me acerco a nada
Por eso:
Soy el hombre
en paracaídas
que cae cada día
cien metros más
adentro de la mente
Y que cae después
a un bosque de hongos
gigantes de la mente
el paisaje qué
Julio Verne visualizo
pero dentro de uno mismo
martes, 16 de diciembre de 2008
Esclavos de lo abstracto
Nunca subestimes el poder del tiempo. El día que lo hagas, puedo decirte, sin temor a equivocarme, que lo habrás perdido todo. Deja que el tiempo exista como un Dios que rige todo tu destino, deja que el reloj sea el sacerdote que te acompaña en la muñeca. Permite que te diga "ya no hay tiempo, ya no hay segundos, el día es corto, el día es largo" Deja que cada una de sus observaciones fluyan en tu cerebro como un enjambre de triángulos y rombos. Sufre sin reparos de su tiranía abstracta e invisible.
jueves, 11 de diciembre de 2008
viernes, 5 de diciembre de 2008
El fin del mundo
Debo decir que solo me queda un tabaco. El último naipe de mi castillo de arena de esta noche.
Más allá de este tabaco no hay nada. Es el fin del mundo encarnado por un pequeño y frágil tronco de papel.
Y me va a decir, en su idioma: "Cuidate".
domingo, 30 de noviembre de 2008
Manuscrito hallado en una pintura de Kandinsky
Eramos seres abstractos, vivíamos como lineas y otras composiciones geométricas y otras amorfas. No hacíamos nada, hablábamos, vagábamos, paseábamos y todo era infinito. No había mundos, ni estrellas, ni otros planetas, solo eramos nosotros y nuestras lineas y círculos. La energía tal y como se la entiende hoy en día no existía, era ridículo pensar en la energía o en alguna otra potencia o combustible o fuerza. Eramos una sola masa de arte abstracto y a lo mejor no nos movíamos y todo era estático pero existía la ilusión del movimiento.
Pero una mañana Augusto dijo que como seria vivir como criaturas materiales y visualizo el mundo y las personas y dijo que podríamos hacer cosas y todo se oía como un juego divertido. Augusto trabajo en el mundo y en la posibilidad de recrearnos en ese juego y así fue que un día lo consiguió y el mundo estuvo listo para todos los seres abstractos. Así fue que entramos al mundo y toda nuestra vida abstracta se fue perdiendo. Y poco a poco olvidamos nuestro pasado al vivir en el mundo.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
domingo, 16 de noviembre de 2008
Poema del Domingo confuso
Hoy fue Domingo
el día alegre de la semana
¿Pero donde rayos
estuve todo el día?
Si al despertar
ya estaba en otro lugar
y cruce bosques y desiertos
y luego fui al mar
y en algún momento
estuve en una montaña
martes, 11 de noviembre de 2008
jueves, 9 de octubre de 2008
El Reloj Gigante
Hector se despertó por un sonido desconocido proveniente de la apartada sala de la casa. ¿Que era ese sonido que imprevistamente columpiaba por el aire? Parecía la caída sistemática de una roca sobre el piso, rítmica y cavernosamente sobre las baldosas. También como el colmillo de un lobo hundiéndose en una pared de cartón. No había nada más que ese sonido meditabundo propagándose por todas las habitaciones de la casa y su creciente tamaño como una campana golpeada con entusiasmo. Todo se había secuestrado al ritmo de aquel ruido progresivo y autoritario. De aquella nota solitaria y poética. Las ventanas vibraban, los pequeños objetos de la mesa se movían y la puerta de la habitación ondulaba como una ola en el mar.
domingo, 28 de septiembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
lunes, 1 de septiembre de 2008
Espejismo
Enciendo la luz de la habitación y la habitación se convierte en una resplandeciente ciudad diminuta. En efecto, las cajas vacías de tabacos parecen pequeñas casas de madera y las arañas tienen la apariencia de ser extravagantes ladrones prófugos huyendo hacia las esquinas.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Monstruo Marino
Estoy cansado, mis arterias emiten frágiles pulsos como pequeños y delicados peces en un océano infestado de melancolía. Mi cuerpo es la isla que se eleva de ese océano y que exhibe su fantasma al Mundo. Tengo ojeras más grandes que los cráteres de la Luna y mis pies, en la base del monumento del cansancio son dos anclas de oro que yacen amando al piso. La lluvia cae, el sol me raspa, el viento si a penas me ha movido dos delicados milímetros hacia el oeste por donde veo pasar algunos barcos y gaviotas.
domingo, 17 de agosto de 2008
sábado, 2 de agosto de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
martes, 1 de julio de 2008
Cuento del cansancio
Mis párpados se cierran como si fueran dos colosales puertas de acero mientras que unos personajes invisibles pugnan porque los ojos no se cierren. Uno de ellos le ha gritado al otro: ya no puedo más.
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