Muchas veces no me han comprendido. Las mas de las veces he sido insultado, criticado y pisoteado. Hay quienes me lanzan fuertemente contra la pared luego de haberme visto. Jamás nadie me ha tratado con dulzura, pero debo decir que si ha habido quienes me han apreciado y que no me han visto como una pesadilla. Eso, aunque haya sido agradable, no ha sido nada frente a la incomprensión de las demás personas. No soy, como puedes ver, un buen amigo. No podría ser un buen amigo nunca. Aunque los amigos se cuentan malas noticias, yo soy mas bien el mensajero de las pesadillas. ¿Pero quién soy yo en realidad? Yo mismo me hago esa pregunta siempre. Siempre intentando profundizar en mi de la manera mas fehaciente. Debo decir, sin embargo, que no he podido lograr descubrirme. Hace siglos que nací en un lugar que hoy día ya no existe. Recuerdo sí, como era el lugar. Pero no puedo decir quienes fueron mis padres y con eso no puedo saber de donde provengo. Pero mi vida no esconde un gran misterio y hasta podría decir que soy como cualquier otra persona que habita en el mundo. Yo mismo me considero a mi mismo como una persona común y corriente. Una persona que sin embargo no es vista como tal y que vive apartada de la sociedad. Pero hay quienes piensan de mi que soy un Dios o que esperan que lo sea. Hay quienes qué, efectivamente, me han implorado y yo solo he tenido que mirarlos con pena por no poder hacer nada por ellos. ¿Pero quién soy yo en realidad? ¿Quién soy yo que segundo tras segundo pronuncia algo que puede ser una buena o mala noticia? ¿Quién soy yo que vivo colgando de tu muñeca para decirte que todo es demasiado tarde o que ya es hora de que te levantes? Realmente no se exactamente quien soy yo, pero puedo decirte, sin ninguna duda, que no soy tu amigo.